Motivos

Hoy me he hecho suscriptor (o socio, como indican en el sitio) del periódico digital eldiario.es. Bueno, pues muy bien, diréis. En otras circunstancias esto no tendría, no debería tener, la menor trascendencia. Y desde luego ni se me ocurriría proclamar a los cuatro vientos este hecho. Pero es que las circunstancias no son, ni mucho menos, normales. Estoy cansado de ver noticias sobre nuevos  casos de corrupción, de abusos de poder, de enriquecimiento ilícito, de tiranía, de opresión, de tantos y tantos desmanes que cometen quienes detentan el poder, alguna clase de poder, ya sea político, económico, social o de cualquier otro tipo. Estoy cansado, muy cansado. Pero más que cansado estoy sorprendido de que hayamos llegado al extremo de que parece que nos dé igual. Sí, es cierto que nos quejamos entre amigos, en conversaciones en la oficina, en la calle… Pero a la hora de la verdad, nada de nada: los corruptos, sinvergüenzas, tiranos y demás especies de gentuza siguen ahí, aprovechándose de nosotros mientras sin ningún rubor y con enormes dosis de cinismo acusan a “los otros” de ser los malos.

Mi mujer dice que no quiere ver las noticias porque le asquea todo lo que se ve; a mí también me asquea, pero a pesar de todo quiero estar enterado de lo que ocurre. Y aquí es donde entra en juego eldiario.es; no espero ningún milagro, pero hasta el momento me han demostrado que no se arredran ante nada, que no ceden a presiones, que no piensan callarse y que están verdaderamente comprometidos con la búsqueda de la verdad, y con ser azote de quienes están empecinados en abusar de nosotros mientras se ríen en nuestra cara. Por ello he decidido aportar mi grano de arena, mi pequeña colaboración. Y darles mi apoyo, todo mi apoyo.