Santo Domingo de la Calzada

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Hoy hemos llegado a Santo Domingo de la Calzada. Una etapa bastante más llevadera que la de ayer, con 21 kilómetros de caminos que transcurrían entre el verde de los campos de cultivo. El tiempo fresco, incluso frío a ratos. Sólo en algún momento el sol ha asomado para calentarnos, pero apenas unos minutos. Mejor así, seguro; no quiero ni imaginar tener que andar kilómetros y kilómetros a pleno sol, sin un triste árbol que nos pudiera refrescar.
La tarde la hemos dedicado a descansar, a lavar ropa… vaya, ¿he dicho a lavar ropa? ¡Pero si hoy no tocaba! Pues menos mal que no tocaba, que es el segundo día de camino y que ayer lavamos ropa. ¿Cuántos calcetines se han puesto? ¿O es que tienen más de dos pies y no me he dado cuenta? Para la próxima vez, cuando me pregunten al recoger la credencial si el camino lo hago a pie, en bici o a caballo, responderé que lavando ropa.
Afortunadamente también nos ha quedado un rato para visitar Santo Domingo, para ver la Catedral y subir los 132 peldaños de la torre del campanario, desde donde se gozaba de unas magníficas vistas y un viento que cortaba. Y como ya se sabe, todo peregrino que sube, tiene que bajar; no era plan de quedarse allí arriba. 132 escalones de bajada.
Para mañana la tercera etapa nos llevará hasta Belorado. Unos 23 kilómetros, y si el tiempo es como hoy seguramente será una etapa relativamente fácil y llevadera.