Hontanas – Boadilla del Camino

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Anoche, de puro cansancio, no escribí la entrada correspondiente. Además estos últimos días estamos atravesando campos y pueblos apartados de casi toda la civilización, sin casi comercios donde poder adquirir víveres y sin muchas de las comodidades que nosotros encontramos ya como habituales y hasta imprescindibles, como la cobertura telefónica.
La etapa de ayer hasta Hontanas y la de hoy hasta Boadilla del Camino han sido muy similares en muchos aspectos, aunque también han tenido sus diferencias y particularidades. Etapas largas las dos: 31 y 28,5 kilómetros respectivamente, a través de llanos cubiertos del verde de los cereales. Únicamente algunos bosquecillos de chopos y hayas en las riberas de los ríos, el Arlanzón al salir de Burgos y el Pisuerga al entrar en la provincia de Palencia. Tiempo nuboso o despejado por la mañana también en ambas, aunque con aire frío, bastantes grados menos que en días anteriores, lo que ha hecho que hayamos pasado de la manga corta a las prendas de abrigo. Y con lluvia y hasta un ligero granizo y nieve por la tarde, acompañados por un viento frío más propio de los meses invernales que de abril. Hoy como pocos días se ha agradecido una ducha caliente en el albergue y una cena con sopa o guiso caliente.
Hoy Lur no ha hecho la etapa con nosotros. Su rodilla no estaba en condiciones de aguantar tantos kilómetros en las condiciones en las que ya se previa que iba a transcurrir la jornada, con frío y lluvia. Así que ha tenido que saltarsela y hacerla en transporte público. Esperemos que mañana esté recuperada y pueda finalizar esta ronda con nosotros.
Mañana llegaremos a Carrion de los Condes, si el tiempo y las circunstancias lo permiten. Allí, en Carrión, terminamos este tramo. De ahí volveremos a Madrid y de ahí, en bus, Lur y yo volveremos a Valencia.